martes, 13 de diciembre de 2011

El sistema métrico singular

El mes pasado pretendía volar a Cádiz para asistir a un curso intensivo de guitarra, pero debido a mi daltonismo me equivoqué de puerta de embarque en el aeropuerto. Cuando vi no podían cruzarse en el pasillo del avión debido al sobrepeso pero que vestían unas minifaldas que provocaban naúseas comprendí que me volaba rumbo a Londres. 

Media hora antes, las modernas técnicas de seguridad del aeropuerto de Utebo habían detectado mi peligrosísima botella de agua de medio litro y el equipo de dos mujeres alcohólicas engargado de la seguridad me había invitado a deshacerme de la misma. Desprovisto de mi arma y por tanto sin posibilidad alguna de secuestrar el avión como había hecho en anteriores ocasiones cuando me había equivocado de puerta de embarque, decidí seguir observando las asquerosas piernas de las azafatas durante las dos horas restantes del vuelo. Era un poco como aquel video de 2 girls one cup, que por muy asqueroso que sea no puedes dejar de mirarlo. Por supuesto yo sí dejé de mirarlo cuando ví de lo que iba, solamente hablo de oídas.
 
Si has hecho click en el enlace anterior has sido Rickrolled. Si tienes interés en el video simplemente busca 2 girls one cup en google y que te diviertas.

Una vez en Londres utilicé la vieja táctica de hacerme pasar por un tío de negocios. Saqué los prismáticos del bolsillo y observé a un londinense trajeado que sostenía un cartel para indicar que esperaba a un tal Tokarato Chumino, así que estiré la piel al lado de mis ojos y la uní a mis orejas por medio de dos pinzas de la ropa que siempre llevo a mano para tales ocasiones. Efectivamente, el truco funcionó y aquel hombre me llevó al hotel y se despidió hasta el día siguiente.
 
John, que era como mi nuevo amigo se llamaba, me recogería a las nueve de la mañana y me llevaría a la conferencia, en la cual por lo que entendí Tokarato Chumino, osea yo, iba a dar una charla sobre los últimos adelantos en nanotecnología para la fabricación de tejidos autoplanchables. Al parecer se trataba de unas camisas que se planchan a sí mismas usando la plancha de vapor de casa. En caso de que no tengas plancha de vapor las camisas se humedecen a sí mismas en la ducha, se tumban sobre una superficie plana y se colocan unos cuantos libros encima para hacer desaparecer las arrugas.
 
A pesar de que estaba enormemente interesado en asistir como público a mi propia conferencia sobre el tema, decidí escabullirme y limitarme a visitar unos días más tarde la página de TED para ver si había suerte y podría encontrar la charla.
 
Dediqué el día a visitar la ciudad y observé unas cuantas peculiaridades:
 
1 - En Inglaterra es siempre una hora menos. De hecho, me quedé sin desayunar por bajar al restaurante a las ocho. No me había dado cuenta de que en Londres eran realmente las siete, por lo que todavía no se había preparado nada. No fui capaz de deducir esa cuestión y pensé que simplemente el desayuno ya había acabado.
 
2 - En Inglaterra se conduce por la izquierda. Fui operado tres veces aquel día debido a que sufrí dos atropellos y una vez intenté subir una escalera mecánica por el lado equivocado. Tras la tercera operación, el doctor me explicó que los ingleses son todos zurdos y por eso conducen al revés. Me aclaró que también debido a eso mismo me había cambiado el hígado de lado.
 
3 - En Inglaterra usan otras monedas. Los ingleses están desconectados de la moda italiana, y eso se hace notar en cosas como los peinados y la moneda. La moda del Euro no ha llegado todavía a Londres y ellos siguen con unas anticuadas monedas y billetes que se llaman libras. Son tan antiguos que la mujer que sale en los billetes fotos es un vejestorio. Eso sí, no he podido comprobar si este estilo retro es común en toda Inglaterra o solamente es cosa de Londres.
 
4 - En Inglaterra tienen unas unidades muy raras. No usan metros sino partes del cuerpo y no usan kilos sino signos del zodíaco. Por las unidades de tiempo ni me atreví a preguntar.
Una vez de vuelta en casa y todavía en estado de chocolate por el último punto, decidí proponer un nuevo sistema métrico que pudiera ser aprendido y usado por todos los pueblos. Un Esperanto de las unidades de longitud, masa, tiempo y, ya puestos, de cualquier propiedad física de las que se aprenden en la escuela. Las propiedades que se aprenden en la universidad como campo magnético y demás gilipolleces decidí no tocarlas para no liarla demasiado.



El sistema métrico singular

Toda propiedad física en el sistema métrico singular se basa en un elemento básico al que llamamos pietruscos. Un pietruscos se define como una piedra bastante tocha que a duras penas puede levantar el hombre más fuerte del pueblo.
 
Un pietruscos tiene una masa de exactamente un pietruscos de masa, y pesa ni más ni menos que un pietruscos de peso. La mayor longitud de dicha piedra equivaldría a un pietruscos de longitud. Pero ojo, puesto que dicha pieda podría tener diversas formas, se especifica si la longitud se trata de un pietruscos alargado de longitud o de un pietruscos redondeado de longitud.
 
Si el hombre más fuerte del pueblo sujeta un pietruscos a la altura de su hombligo, entonces un pietruscos de tiempo sería el tiempo que tarda el pietruscos en llegar al suelo. El pietruscos de tiempo requiere que sea especificada la fisionomía del hombre más fuerte del pueblo, distinguiendo así entre un pietruscos alto de tiempo y un pietruscos bajo de tiempo.
 
Además de esto, el sistema métrico singular propone la sustitución de los prefijos mili, micro, kilo, mega y demás gilipolleces por poco, poquísimo, mucho y muchísimo.
 
Por ejemplo, un coche pesaría cinco muchísimos pietruscos de peso, alcanzaría una velocidad máxima de ochenta pietruscos alargados de longitud por pietrusco alto de tiempo y aceleraría de cero a tres muchos pietruscos de aceleración (*) en solamente dos pocos pietruscos altos de tiempo.

De todos modos, si algo no ha quedado claro podéis preguntarme en los comentarios. En mi casa utilizamos hace un tiempo el sistema métrico singular y la verdad es que nos va de maravilla.

(*) Un pietrusco de aceleración equivale a un aumento de un pietruscos alargados de longitud por pietrusco alto de tiempo (osea, pietrusco de velocidad) en un pietrusco alto de tiempo.

4 comentarios:

Martha dijo...

Oye...pues a mi me ha molado lo de los pietruscos! Es un sistema mucho más facil y lógico que el actual...Tienes mi apoyo en esta iniciativa!

Ah! Por cierto, gracias por aclararme eso de que todos son zurdos. Claaaaaaaaaro, ahora lo entiendo todo...

^^

oscar dijo...

juas muy bueno, que bien que te animaste a escribir algo de nuevo!

índigo o añil dijo...

Me encanta, piedruscos para todos, si aún tienes intención de venir a Cádiz, aquí te encontrarás con medidas mas peculiares que las inglesas, o al menos eso me dicen cuando salgo de aquí y uso mi "bastinazo" pero por otro lado, sería una pena perderlo, pero todo sea por un sistema métrico conjunto para todo el planeta y el espacio próximo... aunque, según la átmosfera, la velocidad del piedrusco al caer podría variar jum, por lo que veo tengo algunas dudas, ilumíname.

Gallego dijo...

Antes de que mis padres de dieran cuenta de lo poco que rentaba el euro que me daban para el bocata cuando iba al a escuela, me llenaba de suspensos a cuenta de la harta dificultad del viejo sistema métrico decimal.

Pero viendo lo sencillo y claro del sistema métrico singular, estoy por tentar a mis viejos a que vuelvan a invertir el euro diario y volver a la escuela a amasar sobresalientes y recuperar mi vieja aspiración de ser ingeniero y/o arquitecto, y dejar lo de concejal de urbanismo de pueblo, que solo me trae dinero y sinsabores.